Pues sí, hace ya casi año y medio que perdimos a Rubén, creo que no hará mucho más de un mes que hemos perdido a Juanma y Menores siempre se apunta al mejor plan.
Efectivamente, parece ser que los 25 años empiezan a hacer estragos, y si bien hace un par de años era un tema que no nos preocupaba en absoluto a ninguno, ahora se ha convertido en una carrera alocada y sin consideraciones ni cesiones por parte de nadie.
Bueno, ya sé que hace seis meses que no cuento nada, y sí, esta vez había cosas que contar. Como la rubia que me abrazó en Gandía y la dije: Creo que te equivocas de tio. O aquella otra rubia que me habló en el Risk, y yo ya no sabía que hacer, si salir corriendo o saltar por la barandilla. O cómo en la cubierta, el Pacificador casi se lía a galletas con unos pollos como el los llama y cómo en la Fiesta Naranja volvió a liarla.
De nuevo aquí con algo que contar, y es que tras descansar el día de reyes y no salir... vale, la culpa la tienen los juguetitos nuevos 
En fin, la noche del 7 era necesario salir, no tanto por ser Sábado, como por hacer algo nuevo. Esa noche el objetivo era claro y bien decido; en vez de tragar humo, hasta que los ojos se nos pusieran rojos, en la taberna Dublín 98, un equipo formado, por dos nuevos no-fumadores, Menores y Oscar y un no-fumador experimentado, yo, iríamos en misión de reconocimiento al Opción.
Una vez más, el Viernes 18 de Noviembre, me quedé en casa sin salir, pero no para no hacer nada especial el Sábado. Esta vez, tenía un fin, algo que llevaba tiempo queriendo hacer, pero de verdad, no solo decir de hacerlo y luego cuando pones una fecha todo el mundo se raja. Ese Sábado a las 8:00h ya estaba levantado, más pronto que cuando voy a trabajar
Quedamos a las 9:00h, pero al final lo de siempre, entre unos y otros, acabamos saliendo a eso de las 9:30h o quizá más tarde, no lo recuerdo bien.
Como casi no sabiamos ir, lo primero fue poner rumbo a El Escorial, ya que Zarzalejo, nuestro destino, está cerca. Tras pasarnos la primera salida, cogimos la carretera que va de Las Rozas a El Escorial. Nos chupamos un par de puertos de montaña y pasamos cerca de "La silla de Felipe II". También pasamos por el mítico puerto de la Cruz Verde donde los moteros van a liberar adrenalina. Y al final, mas fácilmente de lo que me esperaba, encontramos el desvío a Zarzalejo, por una carretera en la que no entran dos camiones por direcciones contrarias. Y con una cuneta a la que no te atrevías a asomarte.
Estoy jodido, los putos charlies están por todas partes.
Sácame de aquí Coronel Trutman. Esto es un infierno, no siento las piernas
Con este texto en un SMS que mandé a Oscar, comenzo la noche del Sábado. No era para menos, nos superaban en número y los nuestros iban cayendo uno detrás de otro, primero Fran, Juanjo y Arturo...
Busqué refuerzos, pero no había, ni Mario, ni Farito, Menores me dijo que se podía desplegar en un principio, pero fue que no. Oscar lesionado. El pacificador estaba en otro frente, allí en el Sun Flowers y además perdimos las comunicaciones.
Total, que me veía de sujeta-velas con tanta parejita
Pero para mí salvación, uno se sacrificó y guardo los puñales para otra mejor ocasión.








