Bueno, ya sé que hace seis meses que no cuento nada, y sí, esta vez había cosas que contar. Como la rubia que me abrazó en Gandía y la dije: Creo que te equivocas de tio. O aquella otra rubia que me habló en el Risk, y yo ya no sabía que hacer, si salir corriendo o saltar por la barandilla. O cómo en la cubierta, el Pacificador casi se lía a galletas con unos pollos como el los llama y cómo en la Fiesta Naranja volvió a liarla.
Hoy me apetecía, escribir algo aquí, para que veáis que sigo al otro lado. El Viernes salí, ya es verano y es lo que toca, bajamos al Vargas a tomar algo con Mario, que para eso ha aprobado el primer examen para cambiar de trabajo. Fuimos a buscar a Oscar, en el Nissan Patrol de Mario, y conducir aquello es como conducir un tanque 
Después, como de costumbre últimamente, nos fuimos a La Pecera, y va a haber que hacer algo, porque las chicas estas se van a flipar y van a pensar que queremos algo con ellas, aunque no las hagamos ni caso. Después nos fuimos al Risk, nos tomamos la copa de costumbre y como ibamos con el Snorkel y entrabamos gratis, pues fuimos al Home. La música, estaba bien como siempre, pero leches, era un campo de nabos, vamos que había unas cinco o seis tías en la pista nada más. Oscar y yo estábamos hasta los webs, así que le dijimos a Menores que si nos ibamos, Menores como es su costumbre, pues de que se trata que me opongo, que estaba de puta madre y que no se quería ir, así que a patita hasta mi garaje y luego llevé a Oscar a casa en coche. Cuando volví al garage, allí estaban Mario, Juanjo y Farito, que por lo visto Mario, casi hunde el parking, aparcando de oído el tanque.
El Sábado se presentaba mejor, ya que para empezar venía Nano, siempre un revulsivo para el equipo, y después ibamos a ir al Bonanamara, la terraza del Kinepolis que de aquí en adelante llamare Coco-bongo, que es más fácil de pronunciar y escribir. Cuando llegamos allí, pasamos por lista como la gente importante, gracias al Pacificador, al que el primer día que fuimos, ya le dijo un segurata portate bien, y es que le conocen casi todos los seguratas de Madrid
Y allí estabamos, esta vez sin Menores pero con Nano, que estaba ya que se subía por las paredes de tanta tía buena que veía por todas partes. Al final se delató, diciendo que necesitaba un compañero de caza. Estuvimos tonteando para arriba y para abajo, al Pacificador le acosaba una amiga mientras se enamoraba de su go-go. Hay que decir, que por allí se veía mucha piba tuneada con todos los extras, como diría el Pacificador. Alguna que me miró el culo, y se fue a casa con las ganas de que la hicieramos caso y a más de una que le pitarían los oidos
Más tarde nos fuimos a La Pecera a lo de siempre, pero las de siempre no estaban, así que nos fuimos y casualmente nos las encontramos, cuando ibamos para el Home, al que entramos gratis por segundo día consecutivo, y nos fuimos a la 2ª planta allí una vez más, estaban las de siempre y como Oscar advirtió, un día de estos vamos a tener que saludarlas o hacer algo, porque esto ya se sale de lo normal. Al final nos juntamos bastantes, ya que aparecieron, Juanjo, Farito, Rubén y Juanma y estuvimos haciendo el moñas como siempre, miraditas de unas y de otras, pero nada, lo de cazar mientras haya fiesta, es secundario.
Esta vez nos fuimos tambien prontito a casa y en coche, a descansar como los chicos buenos. Y así acabó un fin de semana, no tan rutinario, pero tampoco espectacular.










